Departamento de Física FCFM despide a un grande. El profesor Igor Saavedra

09-01-17 Yossi 0 comentarios

El pasado 8 de octubre el otrora académico de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile y Premio Nacional de Ciencias Exactas 1981 dejó de existir. Tras de sí quedará una brillante carrera y un legado de excelencia.

Fue una larga batalla contra varias enfermedades las que finalmente vencieron al Ingeniero Civil Eléctrico de la Universidad de Chile y Doctorado en Física Teórica en la Universidad de Manchester, Inglaterra.

El Súper Maestro

Se formó en el liceo Manuel Barros Borgoño. Allí cursó su educación secundaria para luego ingresar a la Universidad de Chile donde se tituló como Ingeniero Civil en Electricidad (1957). Tras recibir su título, se dirigió al Reino Unido, sería ahí donde obtendría su Ph.D en Física Teórica en la Universidad de Manchester.

A su regreso al país ocupó una cátedra en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile. En el año 1981 recibió el Premio Nacional de Ciencias Exactas. El jurado que lo eligió fundamentó su decisión en su destacada labor en el campo de la física teórica y mecánica cuántica.

En 1999 fue distinguido como Profesor Emérito de la Universidad de Chile. En el año 2000 recibió la Medalla de Oro del Instituto de Ingenieros de Chile y en 2005 la Medalla Rector Juvenal Hernández Jaque.

Dentro de los cargos que ostentó durante su vida estuvieron: Miembro de Número de la Academia Chilena de Ciencias, de la Academia Latinoamericana de Ciencias y de la Academia de Ciencias del Tercer Mundo. Miembro Extranjero de la Academia Argentina de Ciencias y de la Real Academia Española de Ciencias.

Fue también Presidente del Museo de Ciencia y Tecnología (Chile), Presidente del Centro de Investigación y Planificación del Medio Ambiente (CIPMA), Director del Instituto de Verano de Física, Director del Programa Internacional de Postgrado de la Universidad Austral de Chile, Asesor Científico del Directorio de Fundación Lampadia, Presidente del Fondo de las Américas, Miembro y Presidente del Consejo Editorial U. de Santiago (USACH).

Fue autor del Libro Física de Partículas, editado el año 1973.

Tres testimonios sobre un extraordinario

Mario Hamuy Presidente de Conicyt

“Igor Saavedra fue un científico y filósofo de una cultura muy amplia y un talento único para enseñar de manera muy motivadora. Tomé cuatro cursos con él. Sus enseñanzas sobre relatividad especial y mecánica cuántica me llevaron a desprenderme de muchas de mis convicciones sobre cómo funcionaba la naturaleza. En ese proceso había que estrujar las neuronas hasta el agotamiento. Sus clases nos hacían sentir que estábamos hablando de lo más importante del mundo y que la física abrigaba la esperanza de develarnos claves profundas sobre la naturaleza. Un hombre intelectualmente extraordinario, académico de grueso calibre, responsable de la formación de muchas generaciones de brillantes científicos”, afirma el también Premio Nacional de Ciencias 2015.

Rafael Benguria, Premio Nacional de Ciencias Exactas 2005

Conocí a Igor Saavedra en Marzo de 1968, cuando entré como alumno de ingeniería a la FCFM de la U. de Chile. En ese entonces Igor era un joven investigador (35 años) y ya era bastante conocido en la Facultad y en el país. El creó una experiencia docente nueva para los alumnos de primer año de ingeniería (1968), que se llamó “Curso Piloto”, curso del cual fui alumno.

Fue una buena experiencia, en la que los alumnos recibíamos una mayor atención de Profesores y ayudantes, con grupos de unos 20 alumnos con dos ayudantes (Profesor Auxiliar y Ayudante), en cada una de las asignaturas. El Programa solo vivió dos años. Supongo que la razón que no continuó fue su costo excesivo. En todo caso fue una buena experiencia. Después volví a interactuar con él cuando empecé a cursar en paralelo el Magíster en Física en 1970. Tomé con Igor tres cursos: las dos Cuánticas y Cuántica Relativista, y fui su ayudante en Física Moderna. Igor era conocido como un buen profesor y muy dedicado.

Cuando Igor Saavedra egresó de Ingeniería Eléctrica (1954) había un movimiento muy interesante liderado entre otros por el Rector Juan Gómez Millas para transitar desde universidades mas bien docentes a universidades que realizaran investigación y docencia a la vez, con el consecuente beneficio mutuo para ambas actividades. Hubo varios jóvenes de esa época que participaron en esta tarea y en Física Igor fue uno de ellos. Varios de estos jóvenes partieron a Europa y EE.UU. a realizar sus doctorados. Igor fue a Manchester, Gran Bretaña, donde se doctoró en Física Teórica. A su regreso tuvo una labor importante en el desarrollo de la investigación científica en Física en la FCFM, en la docencia de Física en la Escuela de Ingeniería (de la cual es recordado por varias generaciones de ingenieros) y también en varias actividades importantes de gestión en el país. Igor fue fundamental en la creación de FONDECYT, y en la creación de la Fundación Andes.

Enrique Tirapegui, académico DFI y Premio Nacional de Ciencias 1991

Una buena anécdota sobre él me la contó uno de sus discípulos, que fue Ayudante y Profesor Auxiliar de Igor en varios de sus cursos, y que es hoy Director de Investigación en la Universidad de los Andes. En las palabras del propio Profesor Descalzi: “Siendo ya ayudante del curso Física Moderna (curso de tercer año) don Igor me invita a almorzar. No lo conocía mucho ni sus costumbres. Pensé que sería al Café Universitario. Ya con Nicanor Parra habíamos estados varias veces comiendo una plateada. Pero me equivoqué. En su oficina Igor saca de su maletín tipo James Bond un sandwich cortado en cuatro en pan de molde integral. Yo lo miro decepcionado. A mi me gusta comer. Se da cuenta y me dice. Mire Sr Descalzi. Ud tiene una cantidad limitada de sangre. La quiere ocupar en pensar o digerir? Si es en digerir no me sirve de ayudante. En Compensación me da una nuez de Pirque de postre. Se pasó !!

Creo que a Igor le habría gustado sobre todos que lo recordaran como un físico, como un científico lleno de ideas y de críticas a lo que se hacía en ciencia. Porque Igor era un irrespetuoso, en la ciencia y en la vida, y así fue como propuso generalizar la Mecánica cuántica modificando la relación de conmutación de posición y momento comúnmente aceptada. Una idea atrevida que condujo a buenos resultados y a muchas citas, pero no había en Chile en ese momento muchos físicos, Igor no tenía un equipo que trabajase con él y en los años 80 ya comenzaba el estilo de los grupos de trabajo que se ha implantado hasta hoy y que es necesario para que una idea avance. Y si hoy tenemos muchos más científicos, y la ciencia en Chile es , o debería ser, un tema-país , eso se debe en gran parte al enorme sacrificio personal de Igor y muchos de sus mejores discípulos, que dejando al lado sus preferencias personales dedicaron sus capacidades a crear un mundo universitario nuevo donde la ciencia tendría su lugar, donde podrían haber grupos y las buenas ideas podrían desarrollarse.

También creo que Igor fue un formador de científicos, no sé si por vocación o por un sentido del deber muy arraigado en él. El hecho es que formó muchos físicos y muchos ingenieros , en el sentido muy preciso que es probablemente el Profesor que más marcó a muchas generaciones, que llegó a ser el personaje más respetado y más admirado de la Escuela de Ingeniería y Ciencias de la Universidad de Chile , y que ese cariño y admiración al Maestro se mantienen sin cambios. Basta con encontrarse con cualquier ex-alumno de la Escuela y escucharlo recordar con veneración, no se me ocurre otra palabra, lo que fue para él esa experiencia de vida : ser alumno de Igor Saavedra. Es por ello que todos en Física, y en toda la Escuela, somos sus discípulos.

Muy ligado a su inmenso rol como Profesor, e inseparable de el, estuvo su rol como uno de los personajes más influyentes en la transformación de nuestra vieja Escuela de Ingeniería en el mayor Centro Científico-Tecnológico del país. Luchó sin descanso por ello, en el marco de una Universidad de Chile que también debía cambiar, y que ha cambiado. Más que entrar a hablar de las innumerables batallas y escaramuzas que ocurren en un proceso de cambio después del cual no todo sigue igual, me parece imprescindible hablar de ideas, y de una idea que fue impuesta por Igor a todo el proceso de cambio: la excelencia. Para Igor había un solo nivel al que era concebible aspirar, y este nivel era el de excelencia global, no a nivel de Chile , a nivel del mundo. Para muchos, en el mundo “global” de hoy, esto puede parecer evidente, no lo era ciertamente en la época en que se realizó el cambio y no creo que lo sea tanto ahora. Debemos por siempre a Igor haber impuesto un nivel, y no haber hecho nunca concesiones en el. Para Igor en la Universidad, en la academia, habían temas en los cuales había que avanzar sin transar, y lo logró.

Debe y será recordado por lo menos por las tres facetas que he descrito: el científico irrespetuoso, el Profesor y el creador de cambios profundos.

“Nunca quise ser ingeniero, para empezar. Yo quería ser escritor, pero mi madre decía que no me podría ganar la vida como escritor, que tenía que estudiar algo como Medicina, Derecho o Ingeniería. Escogí Ingeniería porque me gustaba mucho el viaducto sobre el río Malleco”, concluye el propio Saavedra, en una entrevista ofrecida a nuestro Departamento en homenaje a sus 50 años, el pasado 2011.
Más información sobre Igor Saavedra revise la siguiente dirección web

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